Suelen existir 3 tipos de opositores y solo uno de ellos sale a flote.

Solo 1.

Vamos a comenzar con el más nocivo, para que lo evites si te cruzas con él.

Yo lo llamo el opositor quejica.

Este suele estar por los foros de oposiciones y redes sociales haciendo una sola cosa.

Quejarse.

La queja es la guía de su vida.

Las plazas están dadas…
Las academias son unas ladronas…
Por todo te sangran…
Los exámenes son una mierda…

Bla bla bla…

Perezón máximo de persona.

Suele estar indignadísimo en redes sociales echando pestes de las academias, preparadores y otros opositores que se dedican a prepararse para aprobar, mientras ellos no hacen nada para ello.

La culpa de no aprobar es de los demás.  Siempre.

Ellos son víctimas. El sistema es injusto con ellos.

No aprueban por lo que la academia es un desastre, porque los exámenes son una mentira y que los opositores son tontos porque regalan las plazas.

Son los típicos que se preparan la oposición por su cuenta pero sin asumir la responsabilidad que ello conlleva.

El opositor quejica tiene para todo el mundo.

Que si no piensa pagar por una academia
Que si no piensa comprar los apuntes
Que si todo cuesta dinero

Son los que viven en un mundo de unicornios.

Les cuesta entender que al igual que ellos los preparadores cobran a final de mes, y el trabajo de éstos deben ser valorados.

No entienden que para ganar hay que arriesgar.
No entienden que para mejorar hay que invertir.
No entienden que el que no paga por sus preparadores paga por sus errores.

Les cuesta entender, por muy injusto que sea, que si puedes pagar por un buen material didáctico, una buena academia y un buen preparador vas a tener más opciones.

Bien,

Si tienes opositores quejicas al lado, aléjate de ellos.

Son un problema para tu motivación. Su influencia es muy negativa.

Si tienes al lado a alguien que critica y se queja constantemente te volverás como él.

Existe otro tipo de opositor, que no se queja, que se quiere preparar la oposición con lo mejor que encuentra en Google. Superacademias con 10.000 alumnos que garantizan el 90%  de aprobados.

Que comienza con muchas ganas, que paga religiosamente, esperando a que esa inversión económica empiece da dar sus frutos. Que por el hecho de haberse matriculado en una superacademia (las de renombre, las que garantizan el superar las pruebas para obtener plaza) , que por el hecho de haber pagado una cantidad importante de dinero, ya va a tener el camino mucho más fácil, y el logro de la meta asegurada.

Comienza fuerte.. pero en el momento en que lleva 2-3 meses, empieza a agobiarse porque se da cuenta que va a tener que hacer un esfuerzo extra a parte de invertir dinero en la preparación.

Esa inversión termina convirtiéndose en un gasto, Y claro..cuando empieza sentir que es un gasto, que había que aportar algo más que la mera inversión, comienza a buscar excusas a su fracaso. Y la primera con que se mete es con la academia. “La academia no ha sabido motivarme, no tienen un gran material, me lio, no me entero…” mientras lleva ya un mes sin ver una clase ni abrir ni una sola página del material. Su decisión inmediata es abandonar. E aquí el mayor fracaso de un opositor. Abandonar.

 

Se puede abandonar por diferentes factores psicosociales (por contexto familiar, se ha encontrado el empleo ideal y se ha vuelo incompatible con la preparación, acabo de tener trillizos y se me hace imposible..) pero uno nunca debería abandonar porque se ha dado cuenta que el camino era más largo del que parecía en un principio. No encuentra la motivación necesaria para continuar. Se ve bloqueado y abandona. Nadie le ha dicho que el motivo de su abandono es porque no ha confiado en él o ella.

 

Y luego está el opositor…el que sí sale a flote.

Igual que el anterior, al principio, el que apostó por realizar una inversión económica para su preparación (no obnubilados por las gigantes academias de 10.000 alumnos con 90%d e aprobados). Es verdad que los hay que creen no necesitar de preparadores, y si es cierto que algunos terminan superando con éxito sus metas, pero éstos últimos son muy pocos, contados con los dedos de una mano y probablemente gente que ya han tenido una formación previa de técnica de estudio, …o que ya tuvieron una experiencia de preparación previa y conoce la metodología a emplear.

 

Sin estrategia no hay paraíso. Sin método no hay meta alcanzable. Sin entrar en un proceso, no hay camino que lleve a algún sitio.

 

Yo te vengo a hablar del opositor disciplinado y que escucha atentamente las pautas que va a ir formulando su preparador desde el comienzo. Sobre todo desde el comienzo del proceso. Al menos durante el 1er año de su preparación.

Una vez que ha descubierto la metodología, está dentro de un proceso porque ha adquirido los hábitos saludables y recomendados. Sumado todo ello a altas dosis de equilibrio interno y constancia, este tipo de opositor termina consiguiendo el logro de sus metas, eso sí, si no abandona.

Personas que se sujetan a un método de estudio, a un proceso como el que proponemos en www.campusdeoposiciones.com , un método basado en:

 

1º Realismo: Conocer desde el principio el camino que se emprende y tenerlo siempre presente, preveer los obstáculos a los que se va a enfrentar, planificar una agenda y tener la firme voluntad de cumplir con ella y poder superar los obstáculos cuyos escenarios fueron previstos, con herramientas adquiridas

Sin cumplir con la agenda autoimpuesta, se empieza a desconfiar de uno mismo, la motivación te abandona, y sin ese motor no se continua. Se abandona.

2º Comprensión. Son los que con mucha tranquilidad intentan obtener una visión comprensiva de cada uno de los temas que inicia. Sin mirar más allá de lo que le queda para no sentir vértigo. Que van tema a tema. Sin necesidad de sentir que necesitan dominar desde el principio ninguno de ellos.

3º Estudio y repasos continuados: Son los que saben perfectamente que la curva del olvido nos indica que al cabo de 15 días de estudiar un tema, el 60-70 % se olvida, no se retiene y es como si nunca lo hubieras leído. Este es el punto en el que a muchas personas le viene a visitar la desmotivación, principalmente porque uno empieza a no creer en si mismo. La ayuda del preparador en este punto, para orientar el camino a seguir, es fundamental.

4 º Orientación y Apoyo: Son los que se dejan orientar en todo momento, solicitan tutorías y utilizan todos los recursos puestos al alcance del opositor, ya que está realizando una inversión económica que debe ser rentable. El preparador tiene una obsesión. Que toda esa inversión de dinero y tiempo que el opositor de verdad, el serio, el que se lo cree, sea eficiente y efectiva.

 

En www.campusdeoposiciones.com somos conscientes de la existencia de ese punto en el camino, estamos experimentados con ello, y sabemos que es lo que necesita cada alumno en ese momento crítico.

El alumno que toma conciencia de que ese momento lo tienen todos, que no es menos que nadie y decide continuar el camino, cada vez con mejores hábitos, cada vez con más confianza, son los que salen a flote. Son los que llegan con garantías de superar notas de corte. Son los que al final consiguen las metas propuestas, ya sea directamente obteniendo plaza por Oposición o ya sea por la vía indirecta de obtener puestos de trabajo temporales (Interinidad o Laboral) hasta conseguir tener derecho a una plaza superando los procesos de concurso-oposición que se vayan convocando mientras.

 

Solo pueden quedar unos cuantos…de los muchos que inician su proceso con la frase “Pues he decidido opositar”…

¿Quién quieres ser tú?