Son muchas las charlas y los meetings coach que nos explican los milagros milagrosos de adquirir técnicas para conseguir todo aquello que nos planteamos. Y muchos lo aplican, y a algunos les funciona y a otros no. No hay una fórmula mágica. Solo hay un secreto.

Quien tiene voluntad, disciplina y constancia, tiene más fácil llegar a aquello que se ha planteado que el que no la tiene o no la quiere aplicar. Todos sabemos esas palabras mágicas. Voluntad, disciplina, constancia..pero por qué solo unos pocos lo consiguen?

Vivimos en el momento más increíble de la historia al contar con toda la información necesaria que queramos desde un dispositivo. Con todos los medios para crear negocios on line. Podemos seguir los pasos que nos indican, dejarse llevar por la corriente, y repetir lo que muchos ya han hecho o están haciendo. Por qué no tenemos lo que queremos? Si es fácil…? O no..

 

Cuando nos preguntan qué tal estamos, la inmensa mayoría de las veces respondemos, bien. Sin más. Bien. Para no dar más explicaciones. ¿Pero realmente estamos bien?

Los científicos han calculado la posibilidad de que tú nacieras. Han calculado las opciones. Teniendo en cuenta todas las guerras. Los desastres naturales, los dinosaurios y todo lo demás. Con los padres con los que naciste y la estructura de ADN que tienes…

 

Es de 1 entre 400 mil millones (1 : 400.000.000.000)

Es una locura, verdad? No es que estés bien. Es que es una maravilla como estás.

Tienes ideas que cambia la vida por un motivo. Y no se trata de torturarte a ti mismo. Porque estás en esa categoría.

1 entre 400 mil millones. Todo el día tienes ideas que cambiarían tu vida. Que podría cambia la forma en que os sentís. ¿Y qué hacéis con ellas? ¡Nada!

 

Vemos a la gente que lo consigue, los testimonios de los que han llegado a alcanzar sus metas…

 

Y cada vez que tienes una idea..¿que hacéis? ¡Pulsar el botón de aplazamiento!

¿Cuál es la primera decisión que habéis tomado esta mañana? ¿Volver a la cama?

Soy 1 entre 400.000.000.000 y tu decisión es…volver a la cama!

La cama es cómoda. Es normal. Es acogedora. Calentita. Te puedes refugiar del mundo exterior..ahí en tu mundo estás muy confortable. Y si encima tienes al lado a alguien que te quiere..

 

Esa decisión..de pulsar el botón de aplazamiento tiene una explicación. Porque en cualquier área de vuestra vida que queráis cambiar, cualquiera, existe un detalle que necesitas saber. Nunca es el momento adecuado. Nunca. Nadie va a venir, la motivación no va a aparecer. Nunca os va a aparecer el momento adecuado. Los científicos lo llaman energía de activación. Así llaman a la fuerza requerida para que cambiéis de lo que estáis haciendo en piloto automático a algo nuevo. Así que probad este test mañana.

Mañana por la mañana poned vuestra alarma 30 minutos más pronto. Y cuando suene, coged las sábanas, tirarlas, poneros en pie y empezad vuestro día. Sin botón, sin retraso, nada de “Espero 5 minutos más…” Hacedlo. Y la razón para que lo hagas es porque os enfrentaréis  cara a cara con la fuerza física, y quiero decir fuerza física que se necesita para cambiar el comportamiento.

 

La energía de activación necesaria para poner tu trasero lejos del ordenador y salir por la puerta , para hacer la caminata que dijisteis ibais a hacer. Es exactamente la misma cantidad de fuerza que necesitas para obligarte a salir de la cama calentita..a una habitación fría.

 

Lo interesante de ser adulto es que cuando cumples 18 años nadie te dice que ahora vas a tener que ser tu propio padre/madre. Y “por tu propio padre/madre” quiero decir que es vuestro trabajo obligaros a hacer lo que no queréis hacer. Para poder ser todo lo que se supone que tenéis que ser. Y estás tan condenadamente ocupados esperando a sentir que es el momento adecuado, ¡Y nunca lo vais a sentir! A un niño nunca le apetece dejar de jugar con la Playstation ¡Ese es el trabajo de una madre o un padre!

«¡Deja de jugar con la Play y ponte a estudiar! Deja la play y ponte a recoger tu habitación!» Los padres le hacen hacer cosas a los hijos que nunca apetece hacer. Porque si no obligan, nunca lo harán. Nunca. ¡Ni ahora, ni después..Nunca! E incluso cuando sois buenos en algo, siempre se te ocurre algo que no queréis hacer. Después viene el estancamiento “Odio este trabajo, bla, bla, es aburrido”

¿Y buscaréis uno nuevo? No, solo os quejáis del que tenéis. Es muy simple, muy muy simple conseguir lo que queréis. Eso sí, no es fácil. Es sencillo pero no es fácil.

Hay que esforzarse. Y quiero decir. Forzar. La palabra por la que se usa la palabra “forzar”

Hay una parte del cerebro como piloto automático. Y la otra como freno de emergencia. Esas son las dos únicas velocidades que tenemos. Piloto automático y Freno de emergencia.

¿Y adivinad cuál le gusta a tu cerebro?.  Exacto. El piloto automático.

Habéis tenido la experiencia en que conducís al trabajo, llegáis y pensáis “Dios mio no recuerdo ni haber conducido hasta aquí”

¡No estás borracho! Es tu cerebro en piloto automático! Estaba funcionado justo a este nivel. Y el problema con vuestra mente es que siempre que hacéis algo diferente a vuestra rutina habitual, adivinad qué hace vuestro cerebro ¡Freno de emergencia! Y tiene esta reacción para todo. ¡Todo!

Así es que cuando digo “forzar” cualquier cosa que rompa con vuestra rutina necesariamente tendrá que forzarse.

Si pensáis en vuestra vida, es algo divertido porque somos niños y luego nos convertimos en adultos y malgastamos muchísimo tiempo intentado introducir nuestra vida en alguna especie de rutina estable, ¡Y después nos aburrimos de ella! Os levantáis a la misma hora cada día, desayunáis en gran parte lo mismo, conducís al trabajo de la misma manera, llegas al trabajo, finges estar ocupado, evitas hacer llamadas, actualizas Facebook, Twitter, Respondes a los mensajes de Whatsapp, vas a una reunión y haces garabatos todo el tiempo, vuelves a entrar en las redes sociales, vuelves a casa conduciendo de la misma manera…cenas en gran parte lo mismo, o una versión de lo mismo, veis el mismo tipo de programas, y después os vais a la cama. ¡Y hacéis lo mismo una y otra vez!

Es extraño que estés aburrido? No.

Es la RUTINA lo que os está matando. Hay una teoría sobre por qué la gente se estanca en la vida, La mayoría de la gente ha tomado cursos de psicología básica, y algunos han llegado a la jerarquía de necesidades de Maslow. Todo va bien, porque la mayoría de necesidades básicas están cubiertas. Y el cuerpo está conectado para mandar señales. Si necesitáis comida ¿Qué sentís? Si necesitáis agua ¿Qué sentís? Si necesitas sexo ¿Qué sentís? Cuando uno se siente estancado o insatisfecho en la vida, es una señal. Y no es una señal de que vuestra vida esté mal, sino una señal de que una de vuestras necesidades más básicas no se satisface. La necesidad de exploración. Todo en nuestra vida, en tu cuerpo ¡crece!

Nuestras células se regeneran, nuestro pelo, nuestras uñas, todo crece y se regenera a lo largo de nuestra vida. Lo que necesitas es explorar y crecer. Y la única manera en que lo consigues es forzando a estar incómodos, forzando a a salir fuera , fuera de tu cabeza. Si estás en tu cabeza, estás tras las líneas del enemigo. No es Dios hablando. Vale? A que no te juntarías con alguien que te habla de la manera en que os habláis a vosotros mismos!?

 

 

Hay que salir de la cabeza. Los sentimientos te están fastidiando. No importa lo que uno sienta. Lo que importa es lo que uno quiere. Si se presta atención a cómo uno se siente, en lo que respecta a lo que quieres, no lo vas a conseguir. Porque NUNCA os va parecer el momento perfecto. El momento adecuado. Esos 3 primeros segundos, en lo que os obligáis a salir de la cama, destrozan los sentimientos, una vez levantados y en marcha , es genial. Esos tres primeros segundos, cuando estáis ahí sentados, y alguien se acerca y dice “Levántate y baila conmigo!” y pensáis “Debería hacer eso” y después decís “uhmmm” esa experiencia que habéis tenido al sentir el impulso de hacerlo y no aplicar la energía de activación necesaria para forzaros, habéis estirado el freno de emergencia “Me quedo aquí sentado, no me voy con esos locos, no me gustaría bailar..”.

Sal fuera, boom! Ahí está la magia. Ahí está el 1 entre 400 mil millones

Hay una regla. La regla de los 5 segundos. Tu mente puede procesar una expresión facial en 33 milésimas de segundo. Puede moverse condenadamente rápido. Otra cosa que hace muy rápido, es cuando tienes uno de esos pequeños impulsos que os impulsan, si no os unís a ellos con acción en menos de 5 segundos, estiráis el freno de emergencia y matáis esa idea. ¡ La matáis! Si sentís el impulso de levantaros y salir a bailar cuando la banda está tocando, si no os levantáis en 5 segundos, vais a aplicar el freno de emergencia. Si sentís un impulso sobre algo que os ha inspirado (el discurso de alguien, por ejemplo) y no hacéis algo en menos de 5 segundos, escribid una nota, mandaos un mensaje, algo físico para uniros a la idea, porque si no lo haces, usarás el freno de emergencia y mataréis la idea.

El problema, tu problema no es la idea. Tu problema, es que no actúas cuando las tienes. Cuando la tienes. Las matas. No es mi culpa. No es culpa de nadie. Te lo haces a ti mismo. Parad!

 

Cuento con vosotros. Uno entre 400.000 millones Hay cosas que hacer. Y no van a pasar en nuestra cabeza. Hay que practicar eso. La regla de los 5 segundos. Experimentad con ello y creo que lo que pasará os sorprenderá.

 

De alguna manera, al contar hacia atrás, se produce un click en el cerebro, y cuando llegas a cero, haces lo que tienes que hacer sin pensar. Eso sí,  tienes que ponerte manos a la obra de forma inmediata y no dejar que tu cerebro te convenza con excusas, es decir, PONERTE EN MARCHA físicamente hablando.

5,4,3,2,1…(Es sencillo. Pero no es fácil)